Saturday, July 30, 2011

“LECCIONES DE OBEDIENCIA”

A mis amigo(a)s cibernautas:
26 Julio 2011
Lectura: 1 Juan 2:1-11.
"Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos" 1 Juan 5:3

Cuando el pequeño Kofi regresó a casa después de la escuela dominical, su mamá le preguntó qué había aprendido esa mañana. Su rápida respuesta expresó un cúmulo de cosas: «Sobre la obediencia… ¡otra vez!».
Aunque tengo muchos años más que Kofi, coincido en que la obediencia a Dios es una lección que debemos aprender una y otra vez, aunque a veces seamos reacios a hacerlo. Oswald Chambers escribió: «El Señor no me pone reglas, pero deja bien en claro sus normas. Si mi relación con Él se basa en el amor, haré lo que dice. […] Si vacilo, es porque amo a alguien que coloqué en su lugar y que compite con Él; es decir, yo».
Cuando somos obedientes, le demostramos a Dios que lo amamos y que confiamos más en Él que en nosotros mismos. Arthur W. Pink dijo que el amor es «un principio activo, y que se expresa […] mediante acciones que agradan al sujeto amado». Obedecer a Dios significa renunciar a lo que nosotros queremos y decidir hacer lo que Él pide. Dios exige obediencia de parte de sus seguidores, y Jesús le otorgó suma importancia a este tema.
En una ocasión, preguntó: «¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?» (Lucas 6:46). Y también presentó este desafío: «Si me amáis, guardad mis mandamientos» (Juan 14:15).
Reflexión: La obediencia a Dios es una expresión de nuestro amor a Él.
(“Nuestro Pan Diario”)
Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19 NVI)… A medida que ha venido creciendo mi comunión con Dios nuestro Señor, ha venido creciendo mi conocimiento de Èl y mi fe; al mismo tiempo y medida he dejado de creer en las casualidades porque he aprendido a identificar la voz de mi Señor y Salvador en todo lo que me sucede o deja de suceder… Hoy lo menciono porque creo que Èl me envió la reflexión arriba transcrita –siempre está al pendiente de lo que necesito, Aleluya!- que me parece complementa lo que ayer compartimos y le doy gracias a Dios por ello!... Porque me parece que nos da una muy clara explicación del por qué de nuestra obediencia a lo que Dios nos dice, respetando su Palabra y sus Mandamientos, aunque al mismo tiempo tengamos muy en claro que es por la Fe y no por la Ley por lo que obtenemos su Gracia… “si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo hubiera muerto en vano” (Gálatas 2:21 NVI)… Es pues una obediencia fincada en nuestro amor y no como un acto legalista: privilegiar el cumplimiento de la ley por encima de nuestra fe generalmente nos lleva a poses producto de actitudes basadas en el conocimiento y no en el amor… “el conocimiento envanece, mientras que el amor edifica. El que cree que sabe algo, todavía no sabe como debiera saber. Pero el que ama a Dios es conocido por él” (1 Corintios 8:1-3 NVI).

“No tengan deudas pendientes con nadie, a no ser la de amarse unos a otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley… El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley”
 (Romanos 13:8,10 NVI)
Gracias Padre por este nuevo día, gracias por la luz de tu Palabra, gracias porque SIEMPRE me has tratado con amor, un amor incondicional que ha estado –y está- presente hasta en los más mínimos detalles de mi vida y de la vida de los míos… Te pido Señor que el amor, fruto de tu Espíritu Santo sea la divisa de mi vida, pon en mi corazón, Padre, una permanente disposición para darme ante quien lo necesite, que en esta última etapa de vida que tú me concedes, no escatime esfuerzo alguno para dar por gracia lo que por gracia he recibido y recibo, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amén!.

Tijuana, B. C., julio 27 del 2011

PD.- Se adjunta: “hoy seré obediente hasta la muerte”, otra “casualidad” que nos regala el Señor para que reflexionemos en su contenido… ¡que sea para su honor y gloria!, amén…

No comments:

Post a Comment