Monday, July 25, 2011

“Para perdonarte… tú”

A mis amigo(a)s cibernautas:
Culpa, resentimiento, miedo, angustia, soledad. No entiendo por qué lo que tanto deseo se me va de las manos, mucho menos comprendo por qué aquello de lo que quiero escapar me atrapa con cadenas y candados. No entiendo por qué una y otra vez en mi vida se repite lo mismo. Por qué tengo que sufrir y vivir repetidamente lo que ya no quiero vivir. Mis sueños se convierten en pesadillas, todas las miradas me acusan y cualquier comentario parece que viene en contra mía. Qué curioso, el del error fui yo; la acción inadecuada la cometí yo, pero me enojo con todos; tengo el dedo extendido para condenar y criticar, como si aquello que acuso en los demás me acusara constantemente a mí. Quiero vivir libre, dormir tranquilo, sereno. ¡Quiero estar en paz!. Es tiempo de perdonar, es tiempo de perdonarme ya. Si escucharas la voz silenciosa de tu corazón, ella te dirá: “¿Hasta cuándo vas a seguir apapachando el daño, simulando, evadiendo o cuánto tiempo más vas a quedar instalado en el impacto del error, flagelando el alma, destruyendo tus sueños, bloqueando el proyecto de Dios?”. “Es tiempo de perdonarte de corazón, porque mira, no perdonarte es soberbia; el único requisito que tienes para este perdón es haber enfrentado la magnitud del error. No dejes que se te vaya algo de lado; no culpes al posible agresor. Aun siendo un niño inocente, como niño puedes perdonar. Pero si eres adulto, enfrenta la responsabilidad de tus actos, detecta tus carencias emocionales y ponte a trabajar contigo pero, por favor, perdona, perdónate ya; culpable no le sirves a la vida ni a Dios ni a ti”. La culpa atrae castigo, sufrimiento, y todo lo que quieres se te va de las manos; los resultados son a medias y luego piensas que Dios te castigó. El castigo llega solito, por inercia, para el que se siente culpable, para quien no ha tenido la humildad de perdonar y de perdonarse a sí mismo. Perdónate ya, recuerda que ese Ser Supremo, creador de vida, lo ha hecho ya con infinito amor. No hay reclamos, no hay reproches; deja de estar viendo en los demás la mirada que acusa, la palabra que condena y que sólo vive en tu corazón. Aprende a ser libre, perdónate tú y prepárate para iniciar un proyecto de vida nuevo, libre y consciente, tomado de la mano del Creador.
Con esta sensación, da gracias en silencio por este perdón que te envuelve y libera y te pone cara a cara con el Señor. (tomado del libro “las más bellas reflexiones de la doctora Levinstein; editorial Panorama”

No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos. Y yo no he venido a llamar a justos sino a pecadores” (Marcos 2:17 NVI)… Es muy generalizada la idea errónea de que hay que merecer el amor de Dios para poder acercarnos a Él y es todo lo contrario, porque no hay quien lo merezca… “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados” (1 Juan 4:10 NVI)… Este es el fundamento de nuestra fe, por eso es que el Cristianismo –con mayúsculas- muy lejos de ser una religión, es el tener una relación personal con un Jesucristo vivo que nos da el camino para nacer de nuevo… “si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! (2 Corintios 5:17 NVI)… Tiene sentido seguir sufriendo cuando en Él lo tenemos todo?... Por eso decimos que “un cristiano atribulado, preocupado, tenso, es una contradicción”, se los dejo de tarea…

“Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día… Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad… Y tú perdonaste mi maldad y mi pecado… El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti” (Salmo 32 NVI).
Gracias Padre por este nuevo día, gracias por la luz de tu Palabra, gracias por quitarme lo bruto y poner en mí el aceptarte y reconocerte –más allá de la expresión emocional- como mi Señor y Salvador, Padre, no puedo hacer nada por el mucho tiempo pasado, te pido me mantengas en mi propósito de vivir y morir en una completa y santa comunión contigo, dame Señor la oportunidad de compartir por gracia lo que por gracia me has dado, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amén!.

Tijuana, B. C., julio 24 del 2011

No comments:

Post a Comment