A mis amigo(a)s cibernautas:
Lectura: Romanos 1:8-16.
"Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" Romanos 1:16
Estaba entusiasmado por ir a ver el encuentro de béisbol entre los Tigers de Detroit y los White Sox de Chicago. Esa mañana, antes de ir al estadio del equipo contrincante, me puse con todo orgullo mi camiseta de los Tigers. No obstante, tuve que ponerme un abrigo encima de la camiseta de mi equipo porque hacía frío. Eso hizo que me sintiera frustrado porque ninguna persona que estuviera presente en el estadio U.S. Celular Field podría ver a qué equipo había ido a alentar. Nadie se enteraría de que era fanático de los Tigers. Después de que el encuentro se pospusiera durante tres horas a causa de la lluvia, finalmente comenzó y pude demostrar a toda voz mi lealtad alentando a mi equipo. El apóstol Pablo exhibió abiertamente una devoción aun mucho más específica: la lealtad a Jesucristo. A los creyentes de Roma, les escribió: «Porque no me avergüenzo del evangelio» (Romanos 1:16). Él sabía que el evangelio «es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree», porque Jesús había cambiado su vida y su destino de manera radical. Mediante su predicación y su testimonio clamaba a Jesús, Aquel a quien le había entregado toda su vida (Hechos 9).
Reflexión: Los creyentes de Roma también eran famosos por su lealtad a Cristo. Pablo se refirió a ellos, diciendo: «Vuestra fe se divulga por todo el mundo» (Romanos 1:8). ¿Demuestras abiertamente tu lealtad a Jesús?
Reflexión: Nuestra lealtad a Jesús debe verse y oírse a través de nuestra vida.
(“Nuestro Pan Diario”)
Es de Ralph Waldo Emerson la siguiente frase: “emplea el lenguaje que quieras y nunca podrás expresar sino lo que eres”… ¿No te parece una falsedad cuando se habla –y se invierte- de hacer programas para el mejoramiento de la imagen?... ¿No debería ser para el mejoramiento del ser?... Jesús no se equivocó cuando le dijo a Nicodemo: “De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios” (Juan 6:3:3 NVI); por lo que se nos dice en este pasaje bíblico, Nicodemo era un dirigente de los judíos que, es de suponer, era cuidadoso de su imagen como persona preparada, sin embargo Jesús lo ubicó en su ignorancia: “Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas?” (Juan 3:10 NVI)… Si así estaba el maestro, podemos imaginar a los alumnos siguiendo la enseñanza de “aprender” y quizá hasta de presumir del conocimiento aunque no se supiera a ciencia cierta de lo que se trataba… En uno de sus libros Jorge Bucay hace referencia a una pequeña parte de un poema irlandés que trataré de transcribir: “inútil ir a Roma a buscar al rey, si no lo llevas contigo, no lo encontrarás en ninguna parte”… No nos compliquemos la vida, el mensaje de Jesús es muy claro por su sencillez: amar a Dios y amar al prójimo, qué caso tiene repetir los versículos que ya sabemos de memoria, cuando lo que se necesita es que los pongamos en práctica, que sean parte de nuestro SER y con ello estaremos “mostrando nuestros colores” como hijos de Dios, aunque no sepamos hablar, sin afanes protagónicos, conscientes de que sólo Él es digno de recibir todo honor y toda gloria: tengamos la humildad de menguar para que sea Él quien crezca, Aleluya!...
“No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios” (1 Corintios 2:4-5 NVI).
Gracias Padre por este nuevo día, gracias por la luz de tu Palabra, gracias porque me haces parte de tu mensaje, de tu mensaje de amor, de fe, de esperanza… de tu mensaje de tu Palabra siempre viva y eficaz… de tu mensaje de tus buenas nuevas al mundo, sobre tu amor, sobre tu perdón, sobre tu salvación… Padre, no permitas que me envanezca, no me permitas que ni tan siquiera piense buscar mi lucimiento personal, porque tú eres el Señor de mi vida, tú eres el dueño de mi vida, desde el aire que respiro, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amén!...
Tijuana, B. C., julio 29 del 2011
No comments:
Post a Comment