Thursday, July 21, 2011

“¡NO JUZGUES!”

A mis amigo(a)s cibernautas:
“¡NO JUZGUES!”
15 Julio 2011
Lectura: 1 Corintios 4:1-5.
"No juzguéis, para que no seáis juzgados" Mateo 7:1
Cuando Jesús ordenó: «No juzguéis», no estaba diciendo que fuéramos ingenuos o imprudentes. Sin duda, debemos tener una mentalidad crítica y analítica en este mundo donde solemos enfrentarnos con injusticias y perversidades. Lo que quería decir era que no actuáramos de manera condenatoria ni acusadora. Pablo lo señaló elocuentemente al decir: «No juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones» (1 Corintios 4:5). Al escribir sobre aquellos cuyas acciones son dudosas, el poeta Robert Burns expresó una idea similar: «Un tema debe seguir siendo profundamente oscuro: la [motivación]. Por qué lo hacen». Nadie conoce las motivaciones de otra persona. Sólo Dios puede traerlas a la luz cuando están escondidas en la oscuridad. Él es el único que puede exponer las intenciones del corazón.
Jesús conoce las fuerzas latentes que motivan a los demás: los comienzos crueles, el miedo, la decepción, el corazón quebrantado, la resistencia al pecado. Además, Él está obrando en todo corazón sumiso para hacerlo madurar espiritualmente. Por eso, en definitiva (por lo general, en contra de nuestras expectativas), elogiará a aquellos que ha conducido a la madurez. El Señor es el único que puede evaluar el corazón. Hasta que Él regrese, pidámosle que nos ayude a examinar el nuestro.
Reflexión: Sé lento para juzgar a los demás, pero rápido para juzgarte a ti mismo.

Juzgar a la ligera, sin tener todos los elementos indispensables para ello, juzgar a los demás, juzgar y hasta condenar, se ha vuelto lo que bien pudiera llamarse “el deporte nacional por excelencia”… Como que después de tantos años en los que existió la censura gubernamental para la expresión de nuestras ideas y opiniones, hoy todo mundo, aunque no sea a quien corresponda, està pronto para opinar, para juzgar y hasta para condenar, sin tomar en cuenta que en la mayoría –si no es que en todas- de las ocasiones se cae en la difamación y hasta en la calumnia de quien o quienes se ven asì afectados… “no juzguen por las apariencias, juzguen con justicia” (Juan 7:24 NVI) No deja de ser frecuente el que hablemos por hablar, un poco para presumir que sabemos del tema de que se trate aunque eso no sea verdad, sin embargo, también es frecuente el que se juzgue con la mala intención de perjudicar al juzgado(a): tanto en un caso como en el otro, se trata de actos de irresponsabilidad que tienen repercusiones negativas, tanto para quien asì es injustamente calificado o hasta condenado y también para quien va teniendo una fama –muy bien ganada- de hablador, lo que casi siempre se traduce en la pèrdida de la confianza de propios y extraños… Es muy lamentable el que los llamados medios de comunicación tengan en este tipo de habladurías que no siempre comprueban, las notas dizque periodísticas que les significa mayor auditorio… El buen uso del control remoto para cambiar de estación es la forma màs madura para contrarrestar esto que a la postre significa una degradación social…

“no hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio ¿quién eres para juzgar a tu prójimo?” (Santiago 4:12 NVI).
Gracias Padre por este nuevo día, gracias por la luz de tu Palabra, gracias porque lejos de juzgarme me has colmado con tu amor y misericordia infinita, te pido Señor no me permitas que ni tan siquiera pretenda erigirme en juez de quienes me rodean, permite que el amor, el dominio propio y demás frutos de tu Santo Espíritu, sean la divisa de mi vida, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amén!.

Tijuana, B. C., julio 19 del 2011

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