Sunday, October 30, 2011

“El círculo de los ganadores”

A mis amigo(a)s cibernautas:
Aunque no sabemos mucho de la vida venidera, una cosa es cierta. El día que Cristo venga será un día de recompensa. Muchos que fueron desconocidos en la tierra serán bien conocidos en el cielo. Los que nunca oyeron los vítores de los hombres oirán los vítores de los ángeles. Los que no recibieron las bendiciones de un padre oirán las bendiciones de su Padre celestial. El pequeño será grande. El olvidado será recordado. Al incógnito se le coronará y al fiel se le honrará.
El círculo de los vencedores no está reservado para un puñado de la elite, sino para un cielo lleno de hijos de Dios que «recibirán la corona de la vida que Dios ha prometido a los que le aman» (Santiago 1.12).
Sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre”. Efesios 6:7-8
Tomado del libro “Gracia para todo momento” Autor: Max Lucado
Editor Agenda de Dios: Olman Rímola

Ayer hicimos algunas referencias a los cristianos en derrota, a la grandeza –victoria- que para nuestras vidas significa el entregarnos en una completa y santa comunión con Dios nuestro Señor que es la verdadera aceptación que de Él hacemos como nuestro Señor y Salvador, así como de la necesidad de buscarlo diligentemente con todo nuestro amor: cuerpo, mente y espíritu dispuestos incondicionalmente a encontrarlo y a permanecer en Él… La reflexión de hoy es hermosa porque está referida al máximo sentido que pueden tener nuestras vidas: la vida eterna… Sin embargo, sin ánimo de corregirle ni tan siquiera una coma, les expreso que yo ya me siento en “el círculo de los ganadores” por todas las maravillas que el Señor ha hecho en mi vida y en la vida de los míos; listarlas sería interminable y por ello les doy tan sólo “una probadita”: conocí la promesa de Jesús “Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad y la verdad los hará libres”. (Juan 8:31-32 MVI) y el Señor lo hizo una realidad en mi vida al liberarme de mis adicciones que por muchos años me esclavizaron… “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma” (Mateo 11:28-29 NVI)… , hoy vivo en la Paz de Dios que considero es lo máximo, lo más valioso que he recibido del Señor porque su Paz es lo que le da significado a la vida abundante que se me ha dado y se me da, posibilitándome el decir con Pablo: “He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:12-13 NVI)… Por eso me siento en “el círculo de los ganadores” y digo con Pablo: “No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí” (Filipenses 3:12 NVI)…

el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo
(Romanos 14:17 NVI)
Gracias Padre por este nuevo día, gracias por la luz de tu Palabra, gracias por todas las maravillas que has hecho –y haces- en mi vida y en la vida de los míos, gracias por hacer de mí una nueva criatura en Cristo Jesús… Padre, mantenme en mi propósito, en mi mayor anhelo que es el vivir y morir en una completa y santa comunión contigo, pon en mí tanto el querer como el saber para que en todo momento mi vida refleje tu voluntad y para que todo aquello que no esté en tal ámbito, me sea quitado, me sea impedido, sea alejado de mí, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo mi Señor y Salvador, amén!...

Tijuana, B. C., octubre 14 del 2011

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