A mis amigo(a)s cibernautas:
09 Octubre 2011
Lectura: Juan 6:60-69.
"Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él" Juan 6:66
La popularidad no es constante. Sólo pregúntale a un político. Muchos de ellos miran las encuestas para saber cómo evalúan los electores sus políticas. Quizá comienzan con un alto porcentaje, pero luego, este disminuye sin parar durante el período de gobierno.
Jesús también experimentó una drástica pérdida de popularidad. Había alcanzado su pico después de la alimentación de los 5.000 (Juan 6:14-15), y cayó en picada cuando les dijo a sus oyentes que había «descendido del cielo» (v. 38). La reacción de la gente ante su asombrosa declaración fue, en esencia: «¿Quién se cree que es este tipo?» (ver v. 41). La popularidad de Jesús siguió cayendo cuando explicó que podían considerarlo pan espiritual (vv. 51-52). Perplejos ante lo que habían oído, dijeron: «Esta enseñanza es muy difícil; ¿quién puede aceptarla?» (v. 60 NVI). Como resultado, muchos lo abandonaron. Las multitudes seguían a Jesús en forma condicional. Sólo estaban felices cuando el Señor suplía las necesidades de ellos o les daba lo que querían. Cuando les pidió que se comprometieran, se negaron rotundamente.
La pregunta de Jesús a sus discípulos fue: «¿Queréis acaso iros también vosotros?» (v. 67). Pedro respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (v. 68). Al igual que Pedro, ¿decidirás ignorar el concepto que el mundo tiene de Jesús y lo seguirás todos los días?
Reflexión: La consagración a Cristo es un desafío que se nos hace a diario.
(“Nuestro Pan Diario”)
Estaremos de acuerdo en que la reflexión de hoy nos lleva a un cuestionamiento crucial para nuestra relaciòn personal con Dios nuestro Señor: ¿què es para mì el aceptar a Jesucristo como mi Señor y Salvador?... Porque a partir de esta definición es posible establecer el tipo de relaciòn que busco con Èl, ya que es muy diferente buscar al proveedor de mis necesidades y gustos màs apremiantes, “les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales sino porque comieron hasta llenarse” (Juan 6:26 NVI); como sucede con los actos políticos que tanto criticamos tù y yo, en los que “los acarreados” tienen interés por “la torta” que se les regala, sin que ello signifique compromiso alguno con quien dicen seguir, cuenta mi querido y muy admirado Pastor Fermìn Garcìa Jaime de sus experiencias por Centro y Sud Amèrica, en actos en los que miles recibìan a Cristo pero de ahì no pasaban, era tan sòlo producto de algo emocional, algo superficial… Algo muy distinto es reconocerle como mi Señor y Salvador, entregándole mi vida –sin reserva alguna- e iniciar el proceso de conocerle, aprendiendo de su Palabra y buscando ser la nueva criatura que nace de nuevo para entrar en el Reino de Dios, “Yo soy el buen pastor, conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mì, asì como el Padre me conoce a mì y yo lo conozco a èl, y doy mi vida por las ovejas” (Juan 10:14-15 NVI)…
“Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sì mismo, tomar su cruz y seguirme. Porque el que quiera salvar su vida, la perderà; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrarà” (Mateo 16:24-25 NVI).
Gracias Padre por este nuevo dìa, gracias por la luz de tu Palabra, gracias porque me has hecho una oveja de tu rebaño y no me has desechado a pesar de mi comportamiento, gracias por hacer de mì una nueva criatura en Cristo Jesùs… Te pido Señor no me deseches, yo necesito de tu vara y de tu cayado, hazme consciente de que asì como en tì todo lo puedo, sin tì nada puedo hacer, porque nada soy, nada valgo, Padre, concédeme mi mayor anhelo que es el vivir y morir en una completa y santa comunión contigo, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amèn!.
Tijuana, B. C. octubre 11 del 2011
No comments:
Post a Comment