A mis amigo(a)s cibernautas:
Algunos días parecen carecer de todo propósito y motivación. Es posible que en uno de esos, te sientas como este hombre: “Cuando desperté esta mañana, me dije a mí mismo que éste sería un día igual que los demás. Y así fue. Abordé el mismo tren, como cada mañana. Leí los mismos comentarios en el periódico, sobre cierta situación internacional que nunca cambia. Encima de mi escritorio encontré el mismo montón de documentos por revisar. Todas las personas se ven igual que siempre, incluso mi supervisor. Llevan en sus rostros la misma falta de expresión, la cual es un reflejo de que nada nuevo sucederá hoy. A la hora del almuerzo, comí lo de siempre. Regresé a mi escritorio hasta las cinco de la tarde, y luego me dirigí a casa, convencido que mañana todo comenzará de nuevo otra vez. Dios, estoy cansado de todo esto. Mi anhelo era que todo fuera diferente por completo. Yo había soñado que algún día disfrutaría de una vida activa y emocionante. Nunca llegaré a ser más de lo que soy. Eso fue un sueño”. Si comienzas a experimentar este tipo de fatiga y aburrimiento, ¡es tiempo de tomar un descanso! Estos son síntomas de que se acerca una depresión, y ésta es algo que impedirá el disfrute de la vida plena que Dios tiene planeada para ti. Para vencer la fatiga, el aburrimiento y la depresión, debes acudir de inmediato al Señor y rogar por un cambio de actitud, por fuerza y sabiduría. Admite tu insatisfacción y frustración, sé honesto. ¡De todas formas Él conoce todo sobre ti! Entonces, escucha la respuesta. Es probable que hayas caído en patrones de pensamientos destructivos, y ha llegado el momento de “derrumbar argumentos vanos” (2 Corintios 10:5). También es posible que Dios esté incitándote a intentar algo nuevo, una profesión, ministerio, pasatiempo, o una actividad familiar. Una cosa sí es segura, y es que Dios no desea que abandones los sueños que Él mismo te ha dado. ¡Desea que lleves a la plena realización todos aquellos sueños, que Él ha depositado en tu corazón!
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28
Tomado del Libro “Un café con Dios” Traducido al español por: Gabriel Prada
Editor Agenda de Dios: Olman Rímola
El caer en el tipo de situaciones que se describe en la reflexión de hoy, es algo que, como dice el refrán: “no se lo deseo al mayor de mis enemigos” porque lo he experimentado y para describirlo en su descarnado sentido sin usar muchas palabras, yo lo diría: es el doloroso sentimiento de una vida vacìa… vacìa, porque aunque estè llena de actividades no està orientada a un propósito que le dè sentido, se “vive” a la deriva, dominado por lo material cuyos logros nunca sacian, sin sensibilidad hacia el amor que los demás nos dan y también nos piden… consciente o inconscientemente se “vive” sin Dios… Todos estamos expuestos a caer en este tipo de “baches” y quienes tenemos la dicha de conocer su Palabra sabemos de su permanente disposición para acompañarnos y darnos el camino correcto; Peter Drucker –el llamado creador del management-, en una de sus obras relata que alguna vez fue llamado por una empresa que tenía el problema de un grupo de ingenieros cuarentones que habían caìdo en una preocupante baja de productividad y que al entrevistarse con cada uno de ellos pudo determinar que dominaban tanto su trabajo que ya no les atraía… la solución fue el que encontraran un trabajo adicional de ayuda comunitaria: un sentido a su vida… “no sòlo de pan vive el hombre sino de todo lo que sale de la boca del Señor” (Deuteronomio 8:3 NVI)…
“el ladròn no viene màs que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10 NVI).
Gracias Padre por este nuevo dìa, gracias por la luz de tu Palabra, gracias porque siempre has estado al pendiente de mis “baches” señalándome amorosamente el camino a seguir, gracias por ser mi Pastor y por no desecharme… Te pido Señor me concedas el que viva y muera en una completa y santa comunión contigo, pon en mì tanto el querer como el hacer a fin de que en todo momento mi vida sea un reflejo de tu voluntad, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo mi Señor y Salvador, amèn!...
Tijuana, B. C., septiembre 12 del 2011
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