Thursday, September 15, 2011

“EL MANDATO DE AMAR”

A mis amigo(a)s cibernautas:

08 Septiembre 2011
Lectura: 1 Juan 3:16-24.
"Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado" 1 Juan 3:23
En Singapur, debido a que algunos hijos adultos no cumplen con sus responsabilidades, algunos padres ancianos se han visto forzados a solicitar ayuda financiera de organizaciones de beneficencia y de otras dependencias estatales. Refiriéndose a esta creciente situación, un funcionario gubernamental dijo: «No podemos legislar el amor». Sin embargo, en la Biblia, el amor es un mandato. Eso fue lo que le dijo Moisés a la nación de Israel: «yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos» (Deuteronomio 30:16). Y Jesús dijo que el mayor mandamiento es: «Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón» (Marcos 12:30). ¿Cómo puede Dios ordenar amar? Su suprema muestra de amor en el calvario le dio derecho a hacerlo. Juan, el discípulo amado de Jesús, escribió: «En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros […]. Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros, como nos lo ha mandado» (1 Juan 3:16,23). ¿Qué oportunidades tienes de obedecer el mandato de Dios de amar? ¿Honrando a tus padres y proveyendo para sus necesidades? ¿Ayudando a un amigo enfermo? ¿Expresándole palabras bondadosas y amables a alguien difícil de amar? Señor, por haber entregado tu vida por nosotros, ayúdanos a mostrar amor a los demás.
Reflexión: Demostramos nuestro amor a Dios cuando nos amamos unos a otros.

En el afán de creernos autosuficientes en todos los òrdenes, con que nos caracterizamos los seres humanos, somos renuentes a someternos a las opiniones ajenas y preferimos “darnos de golpes contra la pared” antes de aceptar la  verdad de quien nos aconseja: creo que por eso nos resistimos tanto a obedecer –y ni tan siquiera considerar- lo que Dios nuestro Señor nos dice: “amaos los unos a los otros”, como un medio para tener una convivencia de gente sensata en este mundo poblado por gentes que hemos sido creadas tan diferentes unas de otras –por eso algunos dicen que Dios no usa las màquinas Xerox-… Si a nivel familiar hay diferencias, ¿què podemos esperar en la inter relación de grupos mayores?... ¿de razas diferentes?... Insisto en considerar que la Biblia –la Palabra de Dios-, es un Manual de Vida que Dios nos da, mas que tomarlo como un libro religioso: desde que la humanidad existe, el hombre ha adoptado todo tipo de sistemas de convivencia y TODOS HAN FRACASADO, si no que lo diga la situación de injusticia y desigualdad que dìa con dìa nos amenaza con estallarnos en la cara… Ya es urgente el que veamos en nuestra preocupación por los demás el camino para nuestra propia seguridad y paz: es de Einstein la siguiente frase: “comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos”…

absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes. Entonces les contò esta parábola: -El terreno de un hombre rico le produjo una buena cosecha. Asì que se puso a pensar: ¿què voy a hacer? No tengo donde almacenar mi cosecha. Por fin dijo: `Ya sè lo que voy a hacer; derribarè mis graneros y construirè otros màs grandes, donde pueda almacenar todo mi grano y mis bienes. Y dirè: Alma mìa, ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para muchos años. Descansa, come, bebe y goza de la vida`. Pero Dios le dijo: ¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quièn se quedarà con lo que has acumulado?. Asì le sucede al que acumula riquezas para sì mismo, en vez de ser rico delante de Dios
(Lucas 12:15-21 NVI).
Gracias Padre por este nuevo dìa, gracias por la luz de tu Palabra, gracias porque con el “apagòn” de ayer por la tarde-noche nos recordaste que nada somos, que TODOS necesitamos de todos y fundamentalmente de tì… Te pido Señor nos concientices de la NECESIDAD que tenemos de tener una convivencia armònica con TODOS los demás, termina Padre con nuestra NECEDAD de vernos meramente como competidores y no como colaboradores en la construcción de un mundo mejor, pon en nosotros tanto el querer como el hacer a fin de que vivamos en tu voluntad y no en la nuestra, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amèn!...

Tijuana, B. C., septiembre 9 del 2011

No comments:

Post a Comment