Tuesday, September 6, 2011

“El punto de inclinación”

A mis amigo(a)s cibernautas:
23 de agosto del 2011
Lectura: Romanos 12:1-8
“Que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios” Romanos 12:1
En su libro, The Tipping Point (El punto de inclinación), Malcolm Gladwell observa que los negocios en apuros suelen cambiar y tener éxito gracias a una decisión clave. Compañías que estaban yéndose a pique ahora crecen con fuerza y tienen mucho éxito debido a una elección que se volvió el punto de inclinación. Aunque este principio apunta a aquellos que trabajan administrando empresas, también se aplica a los que se comprometen con el avance de la causa de Cristo. Algunas veces nos encontramos contra la pared, luchando con una decisión o situación que podría inutilizar nuestra capacidad para el servicio efectivo a nuestro Rey. Es en esos momentos críticos cuando podemos tomar una decisión de “punto de inclinación” para cambiar el rumbo de las cosas. ¿La decisión?. Rinde tu voluntad y tu corazón a Dios. Santiago 4:7 dice: “Someteos a Dios”, y Romanos 12:1 nos dice, “que presentemos nuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios”. Debes estar dispuesto a sacrificar tu agenda por sus propósitos más grandes. ¿Qué hubiese pasado si Noé le hubiese dicho a Dios: “Yo no hago barcos” ¿Qué hubiese pasado si José no hubiese perdonado a sus hermanos y no les hubiese protegido de la hambruna que amenazaba sus vidas? ¿O qué hubiese pasado si Jesùs se hubiese negado a morir en la cruz?. Rendirse es el punto de inclinación. Cuando tomamos esa elección, Dios puede usarnos  para hacer grandes cosas para Èl. –JMS
“la capitulación se convierte en victoria cuando nos rendimos a Dios”
(“Nuestro Pan Diario”).

Me parece afortunada la comparación que hace el autor de nuestra reflexión de hoy entre la administración de una empresa y la administración de la vida personal, porque por el lado que se le vea, los seres humanos no tenemos una empresa màs importante, màs valiosa, que nuestra propia vida, algo que no deja de ser muy frecuente que se quede en el olvido: pretender ser un brillante administrador de empresa, olvidándose al mismo tiempo –quizà argumentando que los negocios no le dan tiempo para ello- de administrar su vida personal y familiar, incluyendo por supuesto su relación personal con Dios nuestro Señor, es uno de los mayores absurdos, porque SI NO SE ES en lo fundamental, TAMPOSO SE ES en lo accesorio, aunque lo aparente ser… “¿De què le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se destruye a sì mismo? (Lucas 9:25 NVI)… Ya lo hemos mencionado antes: ¿para què esperar el tener que actuar por crisis?, asì como en los negocios quien no toma decisiones a tiempo cae en el alto riesgo de desaparecer, en el ámbito espiritual se pierde un precioso tiempo que ya nunca se podrá recuperar, no abusemos del “hacernos como que la virgen nos habla” y dejar para mañana nuestra entrega humilde a quien lo único que busca es que se le permita darnos la vida abundante, plena, que nos promete en su Palabra… “yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10 NVI).

“Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sè fervoroso y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrarè, y cenarè con èl, y èl conmigo”
 (Apocalìpsis 3:19-20 NVI)
Gracias Señor por este nuevo dìa, gracias por la luz de tu Palabra, gracias por hacerme una oveja de tu rebaño, gracias por que a pesar de mi comportamiento tuviste la paciencia de esperarme y recibirme con jùbilo, gracias por quitarme lo bruto en toda la extensión de la palabra… Te pido Señor perdones mis dudas y temores, mi falta de fe, a pesar de que todos los días me demuestras tu amor y tu fidelidad a toda prueba, te lo pido en el nombre glorioso de Jesucristo, mi Señor y Salvador, amèn!
Tijuana, B. C., agosto 24 del 2011

No comments:

Post a Comment